miércoles, 28 de septiembre de 2011

Hoy, durante una de las tres horas que he tenido libres (sí, mi horario de este año está muy loco) entre clase y clase me he sentado con una amiga a charlar en la cafetería de la facultad, del mismo tema de siempre. Y me ha dicho una cosa con la que he coincidido totalmente.
En sí no me jode cuando éste o aquel (salvo que me haya gustado muchísimo) pasa de mí, porque en el fondo, no se puede sacar de donde no hay. Lo que me jode, es (y aquí volvemos al tema de ¿engañan o creen que sienten y se confunden?) cuando ha habido veces que de verdad ha parecido que el sentimiento era mutuo y de repente un día te encuentras que están ultra enamorados de otra chica que estaba después de ti, o que incluso conocieron después de ti. ¿Hola? Muy rápido te enamoras tú de la gente, me parece a mí. Y lo peor de todo, lo que más me mosquea, es que ese amor, es correspondido ¡NO, NO, NO! ¡No es justo! ¿Por qué él puede acabar con un final feliz y yo me tengo que quedar amargada viendo como una vez más se va todo a la mierda?

En definitiva, que es lo que me ha pasado siempre, y ya lo tenía claro. Es como una norma que se repite y se repite y tengo la sensación de que siempre me pasará y cada vez me baja más la moral. En fin. Me he dado cuenta porque sigo teniendo esa rabia cuando pienso en alguien con el que he estado, aunque haya sido muy fugazmente, y sabiendo que no siento nada por él, entrarme el mosqueo con la situación.

Pero bueno, por una vez creo que no voy a amargarme por el tema masculino, me va bien en la universidad, he conseguido un mini-currito, estoy motivada este año y con los amigos pues, parece que bien. Así que, que le den al género masculino, y si quiere venir alguien maravilloso que venga y se lo curre, que yo no me dejo engañar máaaas.

P.D: ¿Alguna comedia ñoña para recomendarme? :)

jueves, 18 de agosto de 2011

Puede ser


...que la respuesta sea no preguntarse por qué...


...¿Jueves? 18 de agosto de 2011. Esta historia me suena. Chica conoce a chico . Chica pasa de chico. Chico insiste en chica. Chica se empieza a pillar por chico. Chico desaparece repentinamente. Chica se queda destro... ¿destrozadada? No perdona. Esta vez, querido monstruo que se empeña en arruinar cualquier intento de relación amorosa que pueda tener, no te vas a salir con la tuya. Que por fin puedo decirlo. Que de los palos se aprende. Me voy a dejar de metáforas por una vez en mi blog intenso. Porque a mí me apetece. Porque llegan veces que una toca fondo y ya se cansa de tener que aguantar siempre lo mismo. Al final creo que me estoy volviendo dura porque el sufrimiento me dura cada vez menos. En el fondo, más que sufrir por "ellos", se convierte en una cosa conmigo misma. Me jode, porque tengo que aprender a no esperar de la gente. Y mira que no esperaba, pero al final me engañó y acabé esperando mucho de él. Como siempre. Soy una boba fácil de engañar. A mí lo que me da rabia es en lo que me voy a llegar a convertir como siga así. En una femme fatale de piedra. Qué mal. Porque a mí me gusta ser ñoña, y romántica, y escuchar música triste y comer helado como en las películas. Y sentarme a mirar una puesta de sol mientras reflexiono sobre mi triste vida amorosa. Y me parece que esa parte de mí poco a poco va muriendo. Pues qué injusto que no tenga derecho a echar lagrimitas por eso. Que ya que es lo único que me va mal en mi casi-perfecta vida (me gusta repetírmelo porque en realidad no tengo derecho a quejarme de nada) encima se me va a a acabar porque sólo sé rodearme de egoístas y de niñatos. ¡Viva el género masculino! Estoy muy enfadada.

PD: Siento haber vuelto 4 meses más tarde y con un cabreo monumental. :)

martes, 3 de mayo de 2011

Hay algo que me gusta de mí, y hablando y compartiendo formas de pensar me he dado cuenta que es algo que no todo el mundo tiene la suerte de disfrutar. Nunca me he considerado una persona especialmente optimista. De hecho suelo ser bastante negativa. O me disfrazo de negativa, nunca he sabido bien cómo soy en ese aspecto.

Yo sé que a lo largo de mi vida he pasado muy malos ratos, y me atrevo a decir que cosas como por las que he pasado otras personas podrían haber caído en una depresión. Sé que soy muy joven y hablar de depresiones a mi edad suena "deprimente", pero también sé que no estoy diciendo ninguna tontería, y es que he conocido a gente que cuando me confesó pensamientos, modos de ver la vida o instintos de su pasado, me dejaron los ojos como platos y la garganta seca. Y sus vivencias no distaban mucho de las mías, todo hay que decirlo.

Pero lo que más me gusta de mí, es que hoy, un tres de mayo de 2011 miro al pasado y no puedo evitar sonreír. No recuerdo malos ratos. Y si los recuerdo pasan por mi mente de forma fugaz y lo único que me hace sentir nudos en el estómago y cosquilleos en el corazón son el recuerdo de los buenos momentos. Las sonrisas, los viajes, las grandes noches, las grandes tardes, los ratos con los amigos, e incluso recuerdos de amores que aquellos días me hacían llorar.

Por eso sé que aunque ahora lo esté pasando mal, llegará un día que todo pasará. Y un tres de mayo de 2012 podré mirar atrás y decir con seguridad que era feliz. Y sabré , con la misma seguridad, que lo voy a seguir siendo.

domingo, 1 de mayo de 2011

Pasa el tiempo y las historias se repiten. Amor por todas partes, parejas emergentes; niñas que nos quitan a quien queremos... pero hay cosas que no cambian, y es que sigo más sola que la una, enamorada de alguien que nunca vendrá a por mí.



Y voy despacio, dando tiempo a que se acorte entre nosotros el espacio.

domingo, 24 de abril de 2011

Hoy es un día de esos en el que una se siente nostálgica y echa de menos a personas.
Hoy pienso mucho en una de ellas que llegó fugazmente y se hizo un hueco muy grande en mi corazón hasta que las cosas se truncaron demasiado y no tuvimos otro remedio que dejarnos marchar el uno al otro.
Hoy echo de menos el día en que nos conocimos. Echo de menos aquella manera en que sin conocerme de nada y sólo por no estar 20 minutos en silencio incómodo empezó a contarme cosas de su vida, de sus amigos, de su familia.
La manera en que me decía "me has abandonado", o "te veo el próximo lunes, porque como ya no te sientas conmigo el resto de los días de la semana..."
El primer día que salimos juntos por la noche y delante de sus amigos me presentó como su "BFF de la Uni".
Las veces que le acompañaba de compras y nos pasábamos largos ratos de tienda en tienda, hablando, riendo como no me he reído con nadie, haciendo el tonto.
Cuando me decía que había pasado el rato más aburrido de su vida conmigo.
Cuando me hacía sus confesiones, y yo le hacía las mías.
Cuando madrugaba para acompañarme a la más mínima tontería y volvía a pasar otro de esos ratos tan aburridos de su vida conmigo.
Sus llamadas telefónicas, sus "te quiero".
Echo de menos incluso el día que empecé a enamorarme de él sin darme cuenta, la noche en que le tuve y la semana en que le perdí, y empecé a añorar todo lo que habíamos tenido y que alguien me arrebató sin miramientos.

Hoy recuerdo, pienso en él mas que nunca.
Y le echo terriblemente de menos.

viernes, 22 de abril de 2011

La descubrí un día. O más bien, la re-descubrí. Hay veces que aprendes, ves, escuchas algo por primera vez y pasa por tu vida fugazmente, sin que apenas le prestes atención. Hay veces que esas cosas nunca vuelven a entrometerse en tu vida. Otras veces sí.

En este caso volvió. Fue un día, poco antes de irme de viaje, un viaje al que también iba una persona que en esos momentos era demasiado especial. Estaba en mi casa, era de noche y empecé a meterme música en el móvil. Entonces la escuché.

Parece ridículo pensar que una canción puede llegar a cambiar la vida de una persona. Al fin y al cabo, ¿qué es una canción? Pero a mí me la cambió. De repente pasó una ráfaga de imágenes y pensamientos por mi cabeza, y de repente lo vi todo más claro. Vi claro que bueno, me estaban saliendo mal las cosas, pero no tenía que hundirme. Vi claro que se acabó el sufrir, que si tenía que ser sería, y si no, pues nunca sería. Y que eso no podía afectarme, porque yo era una persona feliz con una vida casi perfecta. Por una simple canción.

He podido llegar a sentirme identificada con muchas canciones, llorar con ellas, bailar con ellas. De algunas me aburrí al poco tiempo, otras siguen acompañándome hoy en día. Pero nunca, nunca jamás ninguna canción había hecho sacar una fuerza tan intensa y tan extraña de mí. Como si me empujara, como si estuviera siempre a mi lado diciéndome "Vive, vive, vive y sé feliz".


martes, 19 de abril de 2011

Hoy vuelvo a tener esa sensación de rutina y monotonía, sigo necesitando un cambio y no lo consigo. Qué sensación tan desagradable.

viernes, 15 de abril de 2011

Parece que hoy, después de algún tiempo de "semi-oscuridad", las cosas empiezan a ir bien. Tenía una sensación y, por muy increíble que suene, por fin me ha pasado algo bueno, y es que ¡he aprobado el examen de conducir! Después de haberlo intentado muchas (demasiadas) veces. Al final la vida es un ciclo: Cuando algo va muy bien hay que empezar a desconfiar porque en cualquier momento llega la estacada. Y cuando crees que va mal hay que intentar salir con la esperanza de que pronto volverá una buena época.

Siempre que pienso en esto se me viene a la cabeza una cosa, las crisis del Capitalismo y es que al final todo en la vida resulta ser, como he dicho, un ciclo (y, por qué no decirlo, también es que he aprendido a salir yo sola de los momentos duros y a no hundirme). Espero que siga siendo así y que no llegue el día en que empiece a irme todo mal, pero mal de verdad. Porque también es que nos gusta mucho quejarnos por vicio cuando tenemos una vida medianamente buena así que he decidido que voy a disfrutar de lo que tengo, que no es poco.

Y por lo pronto, a esperar 15 días a que me den mi provisional, ¡qué nervios! Pero bueno en cuanto coja la carretera, ya podéis ir huyendo de mí.

jueves, 14 de abril de 2011

Tengo el cuarto hecho un desastre, se me ha quedado atrancada la persiana.

Tengo dos libros voluntarios por leer, otros tres obligatorios. Tres o cuatro trabajos pesados, y no sé cuantos exámenes a la vista.

Tengo un pinchazo que no me deja vivir porque sigo sufriendo por una persona con la que ni hablo, que además está enamorada de otra que... en fin. Seguiría soltando sapos y culebras por esta boquita linda, pero prefiero no meterme en líos no sea que, con el cariño que me tiene "esa persona de ahí arriba" se de el caso de que este blog llegue a sus manos. Es difícil y sería raro, sí, pero cosas más extrañas me han pasado.
...
El caso es que ha pasado un rato desde que he empezado a escribir la entrada, y en ese rato ha tenido lugar una conversación bastante horrible. Así que como ahora mismo no tengo ganas de nada, lo dejo así y punto.

Pero bueno, no todo es de color negro y siempre hay algo que celebrar.
¡Feliz catorce de abril!

martes, 12 de abril de 2011

Creo que estos días atrás han sido los días. Sí.
Han sido los días de darse cuenta de que no merece la pena sufrir por alguien que por sí mismo no merece la pena.
Alguien que se porta mal, que va pregonando a los cuatro vientos cosas que sabe que en estos momentos me va a doler como ninguna otra.

Han sido los días de darse cuenta de que la vida sólo se vive una vez. Que si otra persona quiere hacerme daño, yo no me voy a dejar. Que si simplemente me hace daño porque (como diría en mi día a día) pasa bastamente de mi culo y no se da cuenta, tampoco me voy a dejar.

Han sido los días de darse cuenta de que hay que sonreír, disfrutar de los amigos, el sol, las risas, y esas pequeñas cosas que hacen que quiera seguir viviendo y cada día más.

Han sido los días de mandar a "ese sitio", de borrón y cuenta nueva; los días de decidir, que si quieres algo vas a venir tú, porque no me pienso arrastrar ni un segundo más.

Y hoy... sí, hoy ha sido el día de asumir que puede que ese momento puede llegar mañana. Puede llegar dentro de seis meses. Puede no llegar nunca. Pero una cosa tengo muy clara: No estaré esperando.
Es el mejor momento; sentir, cambiar de nombre tantas cosas, y olvidar algunas caras en el cementerio del pasado.